loader image

La Paloma FM 102.1

Un Mundial atrás de otro: empieza la Copa Nacional de Selecciones

Con 34 equipos y muchos pueblos representados, el torneo que vincula a una enorme parte del país futbolero arranca este fin de semana.

Hay coordenadas que se sincronizan sólo una vez por año: el calor de la noche, el perfume de las glicinas y los jazmines tardíos cruzado con el de las brasas chirriantes de grasa que llora sobre ellas y el imán que genera ese punto del pueblo donde se hace la luz.

Mañana o pasado, o dentro de unos días, empieza. Todos lo sabemos. La esquina de casa es un poco la esquina del estadio, el muro del club o el cañaveral que hace de vestuario en las tórridas tardes de diciembre cuando empezamos a jugar a los héroes del pueblo en camiseta.

El carrito del panchero está a cinco, diez metros de nosotros, pero estamos en línea con él. De hecho, ese pancho de no menos de 30 centímetros, en el que se mezclan, serpenteando, la mostaza amarilla verdosa con el rojo carmesí del ketchup, acaba de viajar en el tiempo por el del honesto oficio de frankfurtero, al que siempre se conoce por el apellido, ¿Chávez? ¿Méndez? ¿Suárez?

Como un malabarista saca la tapa, pesca con la pinza, acopla el pan con la servilleta de agarradera con el noble chacinado, mientras con lo que le queda de la otra mano, cual artista de aerosoles, celebra la mostaza, la mayonesa y hasta algo parecido al chimichurri, que como emulsión aceitosa baña el chopán.

No me creen, y eso que estaban ahí.

Sueñito del alma mía

Dos por tres lo sueño, y en el sueño, o despierto, creo y siento que ahora soy un sexagenario del área. Con mis 60 pinos y pico recién plantados, le tiro el viaje imaginario esta vez a esa globa que pienso me quedará a medio metro de mi pierna derecha, y en una toma de decisiones sostenida por la teoría y avalada por la praxis –porque ya lo hice–, genero el equilibrio justo, con el contrapeso necesario, para que, al alzar de costado mi empeine, sienta ese contacto único, placenteramente justo, que haga que la pelota sea un infierno para el golero y se pudra en el ángulo o donde sea.

Fue allá, en el arco de la curtiembre. Fue toda esa noche. Se nos iba el partido, se nos iba todo.

Fue acá, seguro, porque el padre del Topo, el Topo Grande, aquel de los camiones, el de la voz de caño, fue el que, haciendo equilibrio entre el cemento y el alambrado, ofició la comunión más pura del fútbol del interior cuando, apenas atravesando la frontera de la mediacancha, el Yuyo, que ese día jugaba de 4, pegó un trancazo que sonó como una explosión. Del otro lado del alambrado le llegó la orden conminatoria del Topo o de Mariana, yo qué sé, o capaz que era el Milico González. Gritó: “¡Échalo, muchacho!” –refiere a la orden extemporánea de que el futbolista que juega por el lateral levante el centro para su delantero topador, que ya corre desbocado al área– y me despegué del piso 40 centímetros para meter ese guampazo sostenido en el aire como esos viejos y macetudos zagueros centrales del pueblo que van a buscar la última pelota.

Las bocinas de los autos, el llanto, los gritos desde el alma, los abrazos sudados, apretados, haciendo un único cuerpo de emociones y conmociones. Y el pasto, y el cielo y mi camiseta, nuestra camiseta y la caravana de ciclomotores, bicicletas, camiones y colachatas mensajeando al pueblo desde la eternidad.

Historia viva

El sábado 14 de enero comenzará otra vez, con cuatro campeonatos de otras tantas confederaciones –las originales Sur y Este, la Litoral Norte, además de la histórica y centenaria Litoral–, la Copa Nacional de Selecciones.

Esta vez, los clasificados al módulo de definición de la Copa Nacional serán los dos finalistas de cada uno de los cuatro campeonatos, por lo que, a diferencia de los últimos años, no habrá terceros que clasifiquen ni tampoco necesidad de recurrir a un mejor perdedor para completar el cuadro de cuartos de final o semifinales. Asimismo, con cierto delay, se eliminará para todas las definiciones el ítem de gol de visitante, sea para decidir posiciones o clasificaciones.

Los campeonatos se juegan en categoría absoluta y en sub 17, y en los cuatro campeonatos iniciales se juega a doble espectáculo, mientras que una vez que haya instancias de definición, si ambas representaciones de una misma liga clasifican, los juveniles siguen el calendario de los mayores, siempre y cuando los rivales también hayan clasificado en ambas categorías.

Una vez concluidos los campeonatos del Litoral, Litoral Norte, Sur y Este, con los finalistas de cada uno se conformará la fase que decidirá al campeón del Interior. En cuartos de final se cruzarán primeros contra segundos del Sur y del Litoral Norte, lo mismo que pasará entre los del Este y los del Litoral.

Con información de La Diaria.

Scroll al inicio

Florencia Núñez

00:00
  • CANCIÓN DEL CAMARONERO 00:00
  • POEMA A LAS TRES 00:00

Florencia Núñez (21 de febrero de 1991) es una cantante y compositora rochense. Sus canciones transitan por el pop luminoso y optimista con guiños al indie y al folk. Con tres discos en su haber, «Mesopotamia», «Palabra clásica» y «Porque Todas Las Quiero Cantar: un homenaje a la canción rochense», se ha posicionado como una de las voces femeninas a seguir dentro de la música uruguaya.